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la Exposición temporal “Carros de Fuego” revive la historia de los primeros bomberos de Chile

la Exposición temporal “Carros de Fuego” revive la historia de los primeros bomberos de Chile

Publicado el 01/09/2026
replica de bomba antigua en dorado y verde
La colección del artista y artesano coincano Francisco Ramos reúne diez réplicas a escala de históricos carruajes de tracción animal utilizados por Bomberos en sus primeros años. Actualmente la muestra permanece en el Museo Regional de Rancagua y podrá ser visitada hasta la primera quincena de septiembre, para luego trasladarse hasta el Museo de Bomberos de Santiago.

La historia de los primeros carros que acompañaron a los voluntarios en la lucha contra el fuego volvió a ponerse en movimiento en Rancagua con la colección “Carros de Fuego, la historia jamás contada de Bomberos de Chile”, del artista, artesano y gestor cultural coincano Francisco Ramos Ortega, quien a través de diez réplicas a escala rescata parte de la memoria material de una de las instituciones más importantes del país.

La muestra, que tuvo su presentación oficial en el marco del 58° aniversario del Cuerpo de Bomberos de Coinco, se encuentra actualmente en el Museo Regional de Rancagua, donde permanecerá hasta los primeros días de septiembre. Posteriormente, llegará hasta el Museo de Bomberos de Santiago, llevando esta historia desde la región de O’Higgins hasta la capital.

El proyecto fue desarrollado al alero de un Fondart Nacional de Creación Artística, Línea Artesanía, financiado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, iniciativa que permitió investigar, reconstruir y fabricar artesanalmente diez de los principales carruajes de tracción animal que marcaron los primeros capítulos de la historia bomberil chilena.

CUANDO LOS CABALLOS ERAN EL MOTOR DE LOS CARROS BOMBA

Cada una de las piezas representa mucho más que un antiguo medio de transporte. Son reconstrucciones que buscan acercar al público a una época en que las campanas, el galopar de los caballos y el esfuerzo de los voluntarios anunciaban la llegada de los primeros carros destinados a combatir los incendios.

El artista explica que la investigación se remonta a los orígenes de Bomberos de Chile y al gran incendio que afectó a Valparaíso en diciembre de 1850. Tras aquella tragedia, la comunidad comprendió la necesidad de contar con una organización permanente para enfrentar las emergencias, dando paso posteriormente a la creación del primer Cuerpo de Bomberos de Chile, dice Ramos Ortega.

Con la organización de los voluntarios – recuerda el gestor cultural- surgió también la necesidad de contar con equipos adecuados para combatir el fuego. Así aparecieron las primeras bombas manuales de doble acción, capaces de lanzar agua mediante la fuerza de sus operadores y transportar baldes y mangueras. Entre ellas destaca “La Americana”, considerada el primer carro de Chile y adquirida por el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso. Con el paso del tiempo, estos equipos evolucionaron hasta incorporar máquinas de vapor, como “La Ponka”, primera bomba a vapor llegada a Latinoamérica y adquirida por la Primera Compañía de Bomberos de Santiago.

DIEZ RÉPLICAS PARA MANTENER VIVA LA HISTORIA

Para concretar la colección, el artista Francisco Ramos realizó un proceso que combinó investigación histórica, levantamiento técnico, elaboración de planimetrías y construcción artesanal. El resultado fueron diez carruajes a escala que buscan reproducir las proporciones, características constructivas y elementos propios de los vehículos que alguna vez recorrieron las calles de Chile.

Más que una exposición de objetos antiguos, “Carros de Fuego, la historia jamás contada de Bomberos de Chile” propone un recorrido por los orígenes del servicio bomberil, poniendo en valor el trabajo de los voluntarios y la evolución de las herramientas con las que enfrentaron los incendios.

La primera estación de la colección fue Coinco, comuna donde Ramos desarrolla desde hace años su trabajo ligado al rescate patrimonial y donde se encuentra el Museo Carruajes de Coinco. Desde allí, las piezas llegaron a Rancagua para encontrarse con nuevos públicos y, próximamente, continuarán su recorrido hasta Santiago, para ser exhibida en el Museo de Bomberos, ampliando el alcance de un proyecto que nació en Coinco y que busca rescatar, desde la artesanía y la investigación, una parte de la memoria histórica nacional.

Para Francisco Ramos, levantar esta colección significó asumir un desafío que fue más allá de la construcción de diez modelos a escala “Realizar un proyecto de este tipo requiere de mucha dedicación y trabajo. En este caso en particular tuvimos que enfrentar muchos imprevistos que dificultaban el normal avance. Sin embargo, una de las motivaciones fue siempre inspirarnos en el espíritu bomberil, el cual es inmensamente más fuerte que cualquier adversidad”, señaló el artista y artesano. Según explicó, esa inspiración permitió superar las dificultades y concretar el objetivo de rendir homenaje a una institución que forma parte de la historia y de la identidad del país.

Así, los antiguos carros vuelven a recorrer Chile, esta vez no al galope hacia una emergencia, sino como testimonio de una época en que hombres, caballos y rudimentarias máquinas se unieron para enfrentar las llamas. Una historia que Francisco Ramos reconstruye pieza a pieza para que las nuevas generaciones conozcan cómo comenzó a forjarse una de las tradiciones más arraigadas del país, el espíritu voluntario de Bomberos de Chile.

 

 

 

 

Fuente: El Rancagüino

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