Misión técnica de la CEPAL en coordinación con el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural recorre la Región de O'Higgins y el Museo Regional de Rancagua
Hacia una metodología nacional de evaluación de desastres en el patrimonio cultural
Desde 2023, Chile trabaja junto con la CEPAL en el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015–2030, que incluye la Meta C-6, orientada a medir las pérdidas económicas directas por patrimonio cultural dañado o destruido. Este proceso, busca contar con un estándar técnico para apoyar decisiones de prevención, respuesta y recuperación en museos, archivos, bibliotecas y edificaciones patrimoniales frente a la amenaza de desastres.
Trabajo en terreno: recorriendo cada rincón de bibliotecas, museos, archivos y cineteca
Durante cinco días, la misión realizó inspecciones visuales que permitieron observar en terreno la heterogeneidad de la infraestructura patrimonial del país. Profesionales y directivos de bibliotecas, archivos y museos, guiaron los recorridos, aportando antecedentes sobre la historia constructiva, las intervenciones realizadas y los desafíos de conservación. Las visitas abarcaron inmuebles ubicados en cascos históricos y en barrios diversos, con materialidades mixtas, ampliaciones de distintas épocas y variaciones significativas en escala y complejidad estructural.
En O’Higgins, la Dirección Regional del SERPAT acompañó todas las actividades, demostrando un alto compromiso institucional. En el Museo Regional de Rancagua, el encargado de colecciones Francisco Mora condujo un recorrido por distintas salas y sectores del inmueble, aportando antecedentes sobre su funcionamiento y características constructivas. La visita continuó en la Biblioteca Pública 34 Eduardo de Geyter, donde Alejandro Suazo y Katherina Barrientos presentaron el principal espacio público de lectura de la región. Finalmente, el Archivo Histórico de Coya —que custodia fondos documentales vinculados al Mineral El Teniente y sus sindicatos entre 1926 y 1982— recibió al equipo con la guía del conservador Leonardo Fernández y de la directora regional del SERPAT, Leslie Araya, quienes destacaron el valor del archivo para la memoria local.
Hallazgos preliminares y aprendizajes metodológicos
Las inspecciones permitieron calibrar niveles de daño y analizar cómo la conservación general del edificio, su valor patrimonial y la carga asociada a las colecciones inciden en la lectura de daños y pérdidas. Aunque esta etapa no abordó la valoración directa de bienes muebles, quedó en evidencia la necesidad de considerar la presencia y el significado de las colecciones para comprender el impacto real de un desastre en la infraestructura.
Entre los hallazgos preliminares se observó alta variabilidad en materialidades, estados de conservación y manifestaciones de amenazas asociadas al agua, como humedad, filtraciones o goteras, registradas como condiciones habituales que deben ser incorporadas técnicamente en la evaluación. Asimismo, la misión confirmó la necesidad de ajustar escalas y categorías para abordar la coexistencia de instituciones regionales pequeñas y grandes complejos patrimoniales nacionales, cada uno con configuraciones y recursos muy distintos.
Avances metodológicos y articulación institucional
El trabajo de campo proporcionó insumos concretos para mejorar el instrumento DaLA aplicado al patrimonio cultural. La CEPAL utilizará esta información para la calibración técnica del método durante los próximos meses. Paralelamente, la misión fortaleció la coordinación entre SERPAT, SENAPRED, CEPAL y CNCR, junto con los equipos territoriales que resguardan estas instituciones, consolidando un ejercicio colaborativo reconocido desde la apertura como condición indispensable para enfrentar emergencias reales.
Próximos pasos
El proceso continuará con la sistematización y análisis de la información levantada, seguida de ajustes metodológicos al instrumento y del desarrollo de una propuesta de protocolo nacional de evaluación posdesastre para infraestructura patrimonial. La calibración final del instrumento estará a cargo de la CEPAL, como parte del diseño de la versión metodológica que Chile proyecta aplicar a nivel nacional.